E n este instante, cuando faltan apenas minutos para que se cumplan 24 horas del doble terremoto que estremeció a nuestra patria, Venezuela , me tomo un segundo para reflexionar sobre lo acontecido. Apenas ayer, la mayoría de los venezolanos disfrutábamos del asueto nacional en celebración del 24 de junio, a 205 años de la gesta heroica de la Batalla de Carabobo … Carabobo, donde nació la Venezuela republicana . A lo mejor ese fue el mayor problema : que todos estuviéramos en casa. Pocos minutos después de las 6 p. m., una extraña alarma sonaba con insistencia en el celular de mi esposa : un repique desconocido que escuchábamos por primera vez. Mi esposa , casi con vergüenza , tomó el teléfono , preguntándose qué era aquella alarma . Al leer el mensaje, se sorprendió y me dijo : - —Qué raro, dice que ha ocurrido un terremoto cerca de nuestra ubicación . No fue suficiente para escapar de un piso 12 ....
C omienza el mes de enero y gran parte de la humanidad despierta con la resaca dejada por la fiesta decembrina. El hemisferio norte despierta con más frío de lo normal, la cobija aún le cuesta despegarse de nuestro cuerpo y las finanzas están golpeadas por el derroche de fin de año, en criollo decimos que “estamos pelando”. Nuevas promesas se abren paso ante el imaginario “reseteo” de nuestra existencia, algo parecido al legendario comentario de, “el lunes comienzo”. Hemos sido educados, o más bien, programados para dos de esos reseteos al año. El primero coincide con el 1ro. de enero y el segundo con el día del cumpleaños. Renovación y vida, muerte y renacimiento. Recordatorio impuesto del paso inclemente del tiempo. Reiniciar es Inevitable… A medida que avanzamos en este ciclo ineludible de renacimiento, la inercia se convierte en nuestra compañera silenciosa. Nos arrastra, nos empuja y nos envuelve en una danza perpetua, donde cada paso parece predestinado por el an...