Una historia de Terror

“Éramos muchos y parió la abuela”
A finales del año 2019, los venezolanos
continuábamos en la lucha por nuestro derecho a vivir a pesar de estar
abrumados por una literal, desintegración del estado. Cuando hablo de
desintegración del estado me baso en la pérdida de control de instituciones,
procesos elementales que constituyen la enramada socio económica que sustenta a
una sociedad, nótese que no he dicho “Sociedad Moderna”, porque sería demasiado
aventurado aspirar a un estado tan alejado de la cruel realidad.
En
21 años de socialismo, en donde solamente se habla de culpas y no de acciones,
el país ha descubierto que “El Fondo” está más profundo de lo que creíamos, que
cuando el comandante llegó al poder. El salvador que acaparó los sueños de sus seguidores
no pudo poner el paracaídas al país, al contrario, le puso plomo en el ala
precipitándolo en caída libre. Pero claro, es obra del imperio y su guerra por
quedarse con nuestros recursos los cuales al final parecen pertenecer a Cuba,
Rusia, China, entre otros cualesquiera oportunistas universales. Ahora entiendo
lo de “Mundo Multipolar”, significa que no nos chupa uno, sino varios o
cualquiera.
Una
vez en contexto…
Continuando
en el año 2019, en Venezuela aparecía una nueva gripe, fuertes problemas
respiratorios, los cuales unidos a la carencia de medicinas y medidas
sanitarias adecuadas lograron una alta propagación. Coincidencialmente, a
finales de diciembre, comenzaban a llegar noticias alarmantes provenientes de
China, una vez más un virus parecía convertirse en epidemia.
El
30 de diciembre, el médico chino Li Wenliang envió un espeluznante comentario a
su grupo de ex alumnos de la escuela de medicina por la aplicación de mensajería
china WeChat, el cual decía que, “siete pacientes de un mercado local de
mariscos habían sido diagnosticados con una enfermedad similar al SARS y
puestos en cuarentena en su hospital”.
Li,
médico de 34 años que trabajaba en Wuhan, la ciudad central de China en el
epicentro del brote mortal de coronavirus, les dijo a sus amigos que
advirtieran a sus seres queridos en privado, sin embargo, el venezolano que
vive en la sangre de todos los seres humanos hizo que en cuestión de horas, las
capturas de pantalla de sus mensajes se volvieran virales, peor aún, sin que su
nombre estuviera borroso.
Aunque
no es cuestión de chisme imprudente, ya que aún permanecía en la mente de
todos, los recuerdos del SARS, donde una epidemia en el 2003 mató a cientos
tras el encubrimiento del Gobierno Chino.
Li
explicaba que, según una prueba que había visto, la enfermedad era un
coronavirus, una gran familia de virus que incluye el síndrome respiratorio
agudo severo (SARS).
Poco
después de que el mensaje se hiciera viral, la policía de Wuhan acusó a Li de
difundir rumores. Fue uno de los muchos médicos señalados por la policía por
denunciar la propagación del virus mortal, en las primeras semanas del brote.
El
mismo día de diciembre en que Li envió un mensaje a sus amigos, la Comisión de
Salud Municipal de Wuhan emitió un aviso de emergencia, informando a las
instituciones médicas de la ciudad, que una serie de pacientes del Mercado
Mayorista de Mariscos de Huanan tenía una “neumonía desconocida.”
Con
el aviso llegó la prohibición, ninguna organización o individuo, podría divulgar
información al público sin autorización.
Una
vez más, el gobierno chino inició su tradición de encubrimientos y
desinformación, perdiendo un tiempo valioso que degeneraría en una terrible
pandemia que en este momento cambia la faz de todo un planeta.
El
7 de febrero moría el Doctor Li Wenliang por complicaciones originadas por el
nuevo coronavirus.
Ese
mismo día, la Comisión Nacional de Salud de China informó que el número de
fallecimientos por el brote del coronavirus se elevó a 636, mientras que la
cifra de enfermos por ese mal ascendió a 31.161 casos.
La
entidad china detalló que el día jueves 6 de febrero, ocurrieron 73 nuevos
decesos, 69 de ellos en la provincia de Hubei, donde se ubica la población de
Wuhan, donde surgió la nueva cepa del coronavirus en diciembre pasado.
Mientras
tanto en Venezuela seguíamos enfrentando el desastre nacional, en un duro
comienzo de año luchábamos para sobrevivir a un país en donde la única ley es
aplicada a los contrarios al gobierno. Hiperinflación, inseguridad, desapariciones
forzadas, presos políticos, desaparición de los servicios públicos, escases eran
la orden del día. Los servicios sanitarios estaban casi desaparecidos y lo poco
que quedaba se concentraba en la región capital.
Las
protestas comenzaron a producirse con cada vez más vehemencia. La calle comenzaba
a recalentarse.
En
la familia hablábamos de “la gripe” que nos había afectado a todos y la verdad
es que, entre hierbas y cuidados ancestrales, junto con las pocas medicinas que
conseguía fuimos haciendo frente a los malestares. Es importante recordar que
enfermedades erradicadas en el país desde los años 50 han vuelto, Paludismo,
Malaria y Dengue rivalizan con nuevas afecciones, nuevos síntomas.
( https://unaaventurallamadavida.blogspot.com/2014/10/entre-sensaciones-zancudos-y-chikungunya.html )

Y
me pregunto yo.
Y SIIIIIIIIII…
Si
buscas los síntomas del COVID-19 en Google inmediatamente encontrarás el
siguiente texto:
“Los
síntomas más habituales son los siguientes:
- Fiebre
- Tos seca
- Cansancio
Otros
síntomas menos comunes son los siguientes:
- Molestias y dolores
- Dolor de garganta
- Diarrea
- Conjuntivitis
- Dolor de cabeza
- Pérdida del sentido del olfato o del gusto
- Erupciones cutáneas o pérdida del color en los dedos de las manos o de los pies
Los
síntomas graves son los siguientes:
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Dolor o presión en el pecho
- Incapacidad para hablar o moverse”

Sin
embargo, no existe ningún tipo de estadística o estudio serio que diga, qué fue
esa gripe o si hubo muertos…
El
02 de febrero de 2020, el diario Las Américas publicó un artículo en el cual
señalaba que según la Encuesta Nacional de Hospitales (ENH) de 2019, más de
4.800 personas murieron
por causas evitables en hospitales venezolanos en los últimos 14 meses. El
informe subraya la falta de suministros y medicinas vitales para los pacientes.
Según
recoge el portal efectococuyo, el médico internista e infectólogo, Julio
Castro, integrante de la organización no gubernamental Médicos por la Salud, explicó
que "Hay venezolanos que fallecen porque falta un medicamento, porque no
hay un tubo endotraqueal o una unidad de diálisis aguda".
El mimo artículo señalaba que:
“El
promedio general de desabastecimiento de insumos y medicamentos básicos en las
emergencias fue de un 49 por ciento, según la ENH.
Morfina,
antihipertensivos y medicamentos para el asma registraron los niveles más altos
de desabastecimiento.
El
desabastecimiento en quirófanos cerró en diciembre de 2019 en un 32,5 por
ciento. El promedio de quirófanos inactivos en los centros monitoreados fue del
51 por ciento.”
Ahora
bien, si a esto sumamos la falta de reactivos para diagnóstico de laboratorio
en el país, el panorama para enfrentar una pandemia luce desolador.
El Observatorio Venezolano de
Conflictividad Social (OVCS) registró 618 protestas durante el mes de enero de
2020, equivalente a un promedio de 21 diarias.
Se
agrava el déficit en servicios básicos como agua potable, electricidad, gas,
combustible y transporte público, afectando cada vez más el desenvolvimiento
cotidiano de los venezolanos. La exigencia de estos derechos sobrepasó las 205
acciones de calle, equivalente a un promedio de 7 diarias, siendo este el
principal motivo de las protestas en el país.
Según
la OPS, entre el 31 de diciembre de 2019 y el 28 de febrero de 2020, se han
notificado 83.631 casos confirmados por laboratorio de COVID-19, incluidas
2.858 muertes, en 51 países. La mayoría de los casos (94%) y muertes (98%)
están en China y dentro de China, la provincia de Hubei presenta la mayoría de
los casos (83%) y las muertes (96%).
Fuera
de China, 50 países en las 6 Regiones de la OMS han informado casos
confirmados: la Región del Pacífico Occidental (WPRO, 8 países, excluyendo
China), la Región Sudeste (SEARO, 4 países), la Región de las Américas (AMRO, 4
países), la Región Europea (EURO, 22 países), la Región del Mediterráneo
Oriental (EMRO,10 países) y la Región de África (AFRO, 2 países). Además, han
ocurrido 705 casos, incluidas 4 muertes, asociados con el crucero Diamond
Princess. La mayoría de los casos reportados en las regiones EMRO y EURO tienen
antecedentes de viajes a Irán e Italia, respectivamente.
El
primer caso de COVID-19 en América Latina lo reporta Brasil, mientras el Norte
de Italia, la región de Lombardia se convertía en el nuevo epicentro de tan
penosa enfermedad. El paulista de 61 años estuvo en un viaje de negocios desde
el 9 de febrero en Lombardía, en el norte de Italia, uno de los focos de la
enfermedad junto con la vecina región de Véneto.
Marzo
comienza con un mundo a las puertas de una pandemia, en Venezuela le seguimos
metiendo el pecho a una crisis cada vez más profunda, las fallas de la gasolina
comienzan a hacerse sentir en la capital, así como se agravan los problemas del
servicio público. Caracas, hasta ahora, el último bastión de resistencia a la
grave crisis sucumbe ante el descalabro gubernamental, mientras los personeros
del régimen aducen que la crisis la originan las sanciones imperiales. La
tensión Nacional aumenta, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social
(OVCS) registró 580 protestas en marzo de 2020, equivalente a un promedio de 19
diarias.
La
demanda de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales sigue siendo
el principal motivo de protestas. 55% de las acciones ciudadanas estuvo
relacionada a la escasez y control en la distribución de gasolina a nivel
nacional, la restitución urgente de los servicios básicos, dolarización del salario
y dotación de hospitales, sobre todo para atender la inevitable llegada del COVID-19.
China
había recurrido al distanciamiento social como forma de evitar la propagación
del virus, la paralización de Wuhan, así como el bloqueo militar de la ciudad
parecen convertirse en las medidas más efectivas para frenar al virus. El 22 de
enero de 2020, las autoridades chinas decretaron el cierre de las tres ciudades
que bordean el río Yangsté y que componen el núcleo administrativo de la región
de Hubei, es decir, 20 millones de personas en cuarentena.
El
cierre es tan impresionante que el impacto por la disminución de la
contaminación en la zona es visible a través de los satélites, según lo
compartía el MIT de la mano de Planet Labs y Maxar Technologies.
El
10 de marzo del 2020, gran cantidad de venezolanos atendía al llamado a salir a
la calle del presidente encargado Juan Guaidó, la intención de los convocados
en Caracas era retomar el Palacio Federal Legislativo, secuestrado por el
régimen. Una vez más, la marcha es contenida por les fuerzas del régimen y
desviada con gases lacrimógenos. La Asamblea termina sesionando en la Plaza
Alfredo Sadel del Municipio Sucre de la Capital, en donde la mayoría opositora,
instaló la sesión y aprobó el Pliego Nacional de Conflicto con los ciudadanos y
gremios a mano alzada.
El
Pliego incluía una serie de peticiones de distintos gremios y sindicatos del
país sobre reivindicaciones salariales y sociales. Guaidó prometió que llegado
el cambio político a Miraflores las solicitudes serían cumplidas, entre ellas
la indexación del salario a la inflación.
Esa
semana en mi empresa analizábamos las medidas a tomar ante la inminencia de que
se tomaran medidas para enfrentar el avance de la creciente pandemia. Ese fin
de semana me acerqué a visitar familia en la ciudad de Valencia, nunca me
imaginaría que sería el último cumpleaños que disfrutaríamos en familia antes
del encierro, ya la gente practicaba en cierta forma el “distanciamiento”
limitado al contacto físico, un saludo sin beso, coditos, saludos de caderas o
pie con pie era la forma jocosa de saludarnos.
La
escalada de Protestas parece ir en aumento mientras los contagios y muertes en
el mundo aumentan. Se habla de cierre de ciudades, Italia cierra sus fronteras.
Otros países comienzan a hacer lo mismo. Más cruceros se unen al concierto de
barcos de paseo varados con cuarentenas obligadas. Las noticias parecen más el
guion de una película. Líneas aéreas comienzan a eliminar vuelos a las zonas
con fuertes contagios.
El
11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que
estamos ante una Pandemia, por la alta cantidad de personas infectadas
(118.000) y muertes (4.291) que había causado alrededor del mundo (114 países).
“Pandemia:
Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos
los individuos de una localidad o región.”
El
12 de marzo, el presidente encargado, ante las amenazas del coronavirus señala
que las acciones de calle serán redefinidas.
El
13 de marzo, en horas del mediodía, Delcy Rodriguez, vicepresidente del
régimen, lideró una alocución desde el Palacio de Miraflores para confirmar los dos primeros casos de
coronavirus en Venezuela. Se trató de dos connacionales, una mujer (41) y un
hombre (52), que llegaron al país en vuelos de la aerolínea española Iberia los
días 5 y 8 de marzo. Asegura que los dos infectados están domiciliados en el
estado Miranda y fueron puestos en cuarentena preventiva.
Para
muchos no fue una sorpresa, hasta yo había asegurado que dicho anuncio se daría
en cualquier momento ante las nuevas convocatorias a protestas de calle.
El
domingo 15 de marzo llegamos a casa, se dice que el gobierno haría unos ensayos
de cierre de la ciudad capital. Me comunico con mis socios, lo mejor es que el
lunes 16 de marzo tomemos los equipos de la oficina ante una eventual
cuarentena.
En
la tarde de ese día se habla de que la cuarentena será efectiva desde el día
siguiente a lo que me siento incrédulo, ya que me parece en extremo abrupto,
sin preparación alguna ni advertencia de un plan coherente de medidas a tomar
de forma escalada.
Al
día siguiente el cierre es efectivo, no pude retirar equipos, ni activar plan
alguno. Debí adivinar que incoherencia y falta de planes es el signo absoluto
del régimen.
Ante
la falta de un sistema sanitario eficiente y el desconocimiento de la realidad
de la situación en el país, con la clásica falta de transparencia, a lo chino,
que caracteriza a este tipo de régimen, el cierre total parece ser la única
defensa.
Nicolás
Maduro ordenó a partir del 16MAR cuarentena colectiva en Caracas, La Guaira,
Miranda, Táchira, Zulia, Apure y Cojedes a partir de las 5:00 AM.
Sudeban
ordenó cierre indefinido de agencias bancarias a partir del #16Mar.
Los
ciudadanos deben quedarse en sus casas. Se suspenden las actividades laborales
excepto las de labor social, las cadenas de distribución de alimentos,
servicios seguridad, sanitarias y de salud, así como el servicio de transporte.
Prohíben
salidas terrestres desde Maracaibo a Santa Bárbara del Zulia, Maicao,
Paraguachón y Táchira.
La Gobernación
de Miranda ordenó cerrar las playas.
Guaidó
llamó a un aislamiento general.
Maduro
trae más injerencia cubana para “ayudar” en la lucha contra el virus.
Suspenden
todos los actos litúrgicos y la Semana Santa a la vista.
No
hay un plan económico, nadie ha dicho de qué puede vivir el pueblo y al parecer
la salvación llegará de los escuálidos bonos que se otorguen a través del Plan
Patria.
Se
habla de teletrabajo y clases por internet. Según un estudio reciente de
Speedtest Global Index, un portal que mide la velocidad de la Internet, la
conexión de los hogares venezolanos se encuentra en el penúltimo lugar. El
estudio cubre a 176 países y Venezuela se ubica en el puesto 175. Con 3,67
Mbps, sólo supera la conectividad de Turkmenistán, un país de Asia central que
cuenta con 2,06 Mbps.
En
mi casa, aunque continúo pagando el servicio telefónico y la banda ancha o ABA,
mantengo un reclamo desde hace más de un año y no tengo el servicio. De pronto
aparece un día para desaparecer al rato. Pero ésta es una realidad en la
mayoría de los hogares venezolanos.
Los
servicios de telefonía celular están en situación similar, limitados. En mi
caso, la empresa Digitel prácticamente desapareció en la zona en que vivo,
después de haber tenido una red 4G que cualquiera envidiaría.
Hasta
el 12 de mayo de 2020, se había informado de más de 4.3 millones de casos de la
enfermedad en más de 212 países y territorios en el mundo (los cinco países con
mayor número de infectados son Estados Unidos, España, Rusia, Reino Unido e
Italia), con más de 292.000 muertes (los cinco países con mayor cantidad de
fallecidos son Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia y España) y más de
1.6 millones de casos de personas recuperadas.
Aquí
comienza la nueva realidad.
En
este momento se inicia una nueva humanidad.
Les
escribo desde el día 63 de la cuarentena.
He
querido dejar constancia de este momento de la historia, un planeta paralizado
dando muestras de recuperación al impacto ambiental. Un mundo con fábricas
paradas, vehículos detenidos…
Bienvenidos
al nuevo mundo y a continuación les cuento…
MI
HISTORIA DESDE EL ENCIERRO O COMO LA HE LLAMADO:
UNA
HISTORIA SIN ABRAZOS, SOBREVIVIENDO EL ENCIERRO
Después
de todo y al parecer, Éramos Muchos… ¡Y Parió la Abuela!
CONTINUARÁ…
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